Hidalgo Acera es un tremendo fajador, una persona que nunca arroja fácilmente la toalla. Inasequible al desaliento, el presidente de Globalia va a luchar lo que no está en los escritos, a fuego incandescente, a muerte, en definitiva, para salvar al grupo que él parió (SOS de Hidalgo: “¡Estamos sin dinero; ayúdennos!”).

Como un sinfín de aerolíneas, la supervivencia de Air Europa es muy compleja, por no decir imposible. Las compañías aéreas españolas están más en caída libre que las del resto del mundo porque en nuestro país —la gran potencia del turismo vacacional — las hay a porrillo y el Gobierno no las puede rescatar a todas.

Pero no den por enterrada a Air Europa y por muerta a la matriz Globalia. Al menos durante un tiempo. Hidalgo padre utilizará todos los recursos habidos y por haber para sacarla adelante. Persistirá, negociará, trapicheará y venderá activos para reflotar la empresa que más quiere de todas las que tiene, la empresa de su vida.

Juan Jose Hidalgo pierde pocas batallas porque las pelea todas hasta la extenuación, a veces con métodos inescrupulosos. Por los negocios se ha enfrentado a una cascada de empresarios competidores, a una catarata de socios y a la gente más variada y dispersa.

Con Piñero estuvo un año sin hablarse a raíz de la disputa del Orotava Garden del Puerto de la Cruz; con Fluxá mantuvo un enconamiento por la construcción de un hotel en República Dominicana que atentaba al medio ambiente; y con Barceló se ha peleado no una ni dos, sino tres veces.

Con Escarrer padre mantuvo las distancias durante una temporada porque Meliá puso en prepago a Halcón, y hasta estuvo malhumorado con los dos principales empresarios dominicanos, el primero de ellos por dejar de operar en el aeropuerto de Punta Cana y el segundo por los mismos motivos que con Fluxá.

O sea que no tiene miedo a nadie, no se arredra ni siquiera ante las autoridades jurídicas de aquí y del otro lado del charco —su historia está escrita, y no la hagiográfica de GP sino por la genuina que está en fase de borrador— y se dejará la piel por salvar la empresa de sus amores. Él no puede permitirse el entierro de la joya de su corona, por mucho virus y mal Gobierno que padezcamos los españoles.

Fuente: Haz Click Aquí

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